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el Whisky Single Malt

Naturaleza

“La naturaleza desempeña un papel determinante a la hora de definir la calidad de un gran whisky Single Malt.”

El agua es fundamental y el agua purísima procedente de las Tierras Altas de Escocia es esencial en la composición de Glen Grant.

Malteado e Infusión

El proceso de malteado consiste en humedecer la cebada en depósitos o salas, "steeps", a fin de favorecer la maceración. Una vez que la cebada ha macerado el tiempo necesario, el cereal se extiende sobre una superficie en una capa máxima de 20 cm y se deja germinar. En esta fase la cebada “respira” y se obtiene la cebada malteada. Al final de este proceso obtenemos la malta en las condiciones deseadas: seca, crocante, friable y aromática. Luego se pasa almashing, a mezclarla con agua, para limpiar las impurezas y prepararla para la destilación.

Destilación

Contrariamente a algunos Single Malts más densos y robustos, Glen Grant es claro, fresco y ligero.

Lo que realmente lo distingue de las restantes maltas es el uso de destiladores y purificadores especialmente alargados, que contribuyen a crear un whisky claramente ligero y complejo al mismo tiempo.

Un único proceso de destilación permite el pasó solamente de los vapores más puros del destilador al condensador, creando así un güisqui fresco y ligero.

Envejecimiento

No es sólo una cuestión de tiempo. La característica de la destilería Glen Grant es el tratamiento de las barricas, seleccionadas meticulosamente y usadas sólo un número de veces determinado. Un lento envejecimiento en barricas de roble de alta calidad confiere a Glen Grant su color único y su sabor claramente fresco, aunque ligeramente afrutado. Las barricas son seleccionadas una por una por Dennis Malcolm, uno de los 8 únicos e ilustres Distillery Managers Glen Grant desde 1890.

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